sensualidad

La sensualidad en las mujeres

Desde tiempos inmemoriales se ha mencionado a la sensualidad o a mujeres sensuales a través del tiempo, mujeres que dominaron a los hombres con una mirada, con una caricia o con su personalidad. Se nace con sensualidad, aunque también puede aprenderse, seducimos con gestos, con palabras, con comportamientos que provocan reacción en las personas. Ciertamente no es posible seducir a todos por igual, sin embargo a lo largo de la vida, por educación o por aprendizaje se inhiben esas habilidades innatas que es necesario recobrar.

Es una sensualidad cualidad que estimula la atracción y que aunque nos pueda parecer instintivo, es algo que se aprende. No obstante no resulta útil montar una academia de sensualidad, porque esta necesita alimentarse de nuestro interior y de nuestro exterior. Del interior toma la energía sexual, la forma de pensar, los gustos e incluso nuestro carácter y forma de ser. Del exterior la armonía de formas y movimientos, la expresión, expresividad e incluso belleza física.

Dicho esto vemos que no se trata pues, de una pose ni de una serie de actitudes externas que se puedan tomar intencionadamente para resultar más atractiva, sino que para poder ser sensual lo primero que se tiene que dar es una conjunción armoniosa con nuestro interior. En definitiva: “sentirnos bien con nosotras mismas”.

Sensualidad – ¿Ventajas de ser sensual?

Ser sensualidad no solamente significa ser atractiva para el sexo opuesto con fines meramente sexuales, sino que implica otras muchas cualidades que hacen que la mujer sensual tenga ventajas muy interesantes, veamos:

• Mayor poder de convicción, con menos esfuerzo se puede convencer de nuestros argumentos más fácilmente, ya que nuestro interlocutor/a está más receptivo.

• Mejora en las relaciones sociales. Nuestro círculo social se amplía de inmediato, la gente que nos rodea quiere relacionarse con nosotras y no sólo por atracción física. En este caso se ponen en funcionamiento otras muchas variables que darían para otro artículo.

• Mayor autoestima. Ya dije que para ser sensual debemos estar satisfechas con nosotras mismas, pero al mismo tiempo se genera un feedback mediante el aumento de la autoestima que se retroalimenta constantemente.

• Mejora la vida en pareja. Una mujer que se siente bien y que irradia esa energía positiva es más atractiva para su pareja. Se generan menos conflictos por inseguridades. Su vida social es más activa y plena, aspecto que revierte en beneficio de la pareja.