Primera Citas

Primera Citas Perfecta: Siete consejos para que vaya bien tu primera cita

De acuerdo, este consejo sí podría aparecer en Cosmopolitan y también aparece aquí. Por algo será. Estamos quedando para pasarlo bien, para reírnos, para desestresarnos. Todo lo que apunte hacia esa dirección va a ser bueno para ti, para la persona que tienes delante y para el éxito de tu cita.

Queremos personas alrededor que nos hagan reír y sonreír. Si ya tienes un sentido del humor bien desarrollado explótalo. Si cuentas buenos chistes felicidades, te va a venir bien; si no, el sentido del humor es algo mucho más amplio. Se trata de poder hablar de las cosas de la vida quitando hierro y aportando optimismo. Quizá tu sentido del humor sea irónico, extravagante, o te guste el humor blanco… sea cual sea utilízalo ya que te define. Potenciará el que tu cita vaya rodada y será como meter el turbo en la misma. Además si se produjera algún silencio o situación incómoda te sacará de apuros.
Creo que algo bastante extendido es el pensar que si estamos en la media en muchos aspectos vamos a gustar y a caer bien. Encajaremos. Ser algo simpáticos, ser algo cultos, estar algo en forma, ser originales en algo. Te propongo una alternativa a esto: si bien desde Egoland Seducción proponemos el tender a ser hombres y mujeres 360 grados, el trabajar los diferentes ámbitos de nuestra vida para mejorar y evolucionar en todos, si te quedas en un punto medio en todo serás uno más, serás una más. Y lo que nos interesa en nuestra primera citas perfecta es justo lo contrario. Que nos consideren precisamente lo opuesto: alguien muy alejado de ser uno más o una más.

Pongamos que te gusta hablar de viajes, pues hazlo. Puede que no te animes a hacerlo ya que temas aburrir a la persona; si lo cuentas de manera emocional no la aburrirás. Quizá seas una persona apasionada del tiro con arco, pero esto no lo hace mucha gente y queda raro. Cuéntalo también, si es tu pasión. Desmárcate y así dejarás huella.
Solo si pasa Obama en monopatín no seguirás prestando atención a quien tienes enfrente. O si lo hace Batman haciendo bicinudismo.

La atención de lo que está pasando no está en tu móvil, ni en el camarero o en la camarera. Aprovecho para comentar que si tienes una cita conmigo dejes el móvil aparte, a menos que sepas que tu tía Encarnita va a llamarte porque esa tarde le decían si le tocaban en herencia veinte millones de euros. Tan desacertado sería pasar de quien tienes delante (o darle esa impresión) como sólo y excluidamente dedicarle atenciones a esa persona. Es decir, como en tantas otras cosas la virtud está en el término medio. Normalidad en este punto chicos y chicas. Se trata de comportarte con total naturalidad, si te apetece decirle algo simpático a quien os está atendiendo está bien. Pero de ahí a comenzar a flirtear con otras personas va un mundo, por ejemplo.
Si estamos en una primera citas perfecta y por tanto al quedar hemos oficializado la intención de “si hemos quedado vamos a ver cuanto podemos llegar a gustarnos” habremos de sexualizar. Sexualizar no sólo quiere decir el expresar cosas abiertamente sexuales si no añadir “chispa” a la conversación, diciendo lo que nos atrae del otro y mostrando que podría ser una pareja sexual.
Triángulo de Helio: haciendo una metáfora culinaria aplicada a la seducción hablaríamos de una cita deconstruida. Reduciendo a lo que pasa en una cita, esto es sintetizando todo en lo que te tienes que centrar. Observar, comunicar y cualificar.
La primera citas perfecta puede ser el primer momento de una larga serie de encuentros que se alarguen en el tiempo. Podemos haber dado un primer paso para enamorarnos. Quizá no lo hayamos pasado del todo bien, o nos dé por pensar en nuestro ex novio o novia en el momento menos oportuno y decidamos de momento no volver a quedar. O puede que descubramos que tenemos intereses similares y nos dediquemos a la cría de conejillos de indias porque a ambos nos encanta, quien sabe.

Fonte: egolandseduccion.com